Experiencia

Septiembre 1, 2009 por Matu

Un viejo estanciero tenía un lago en su enorme estancia. Después de mucho tiempo sin ir allí, decide irse a echar un vistazo general para ver si estaba todo en orden. Agarro un balde para aprovechar el paseo y traer unas frutas existentes por el camino. Al aproximarse al lago, escucho voces femeninas, animadas, divirtiéndose. Llegando un poco mas cerca, avisto un grupo de mujeres bañándose, completamente desnudas. Se hizo presente y, con eso, todas se fueron a la parte mas honda del lago, manteniendo solamente la cabeza fuera del agua. Una de las mujeres gritó: -No saldremos mientras usted no se aleje! El viejo respondió: -Yo no vengo hasta aquí para verlas nadar o salir desnudas del lago! Levantando el balde y arrojando algunas frutas al lago, les dijo: – Estoy aquí nada más para alimentar al yacaré…. Edad, experiencia y oficio, siempre triunfaran sobre la juventud y el entusiasmo

Diálogos

Agosto 3, 2009 por Matu

-Madre, me duele la muela

-Eso te pasa por dejar las cosas tiradas por ahí.

-Padre, me gustaría ser tu amigo

-Preguntale a tu madre.

-Amigo, tengo roto el corazón.

-Me dijeron que el boliche del que te hablé se pone a full. Vamos así te distraés. Además, me harías la gamba, porque ya arreglé con alguien para encontrarme allá.

-Buenas, ¿tiene tapón para mochila en PVC?

-No, sólo de goma.

-¿Cómo anda de consumo?

-Llevandolo tranquilo, hacés 200 kilómetros con 5 litros.

-¿Es grave?

-No era grave, pero el que lo vio antes que yo hizo desastres.

-¿Me querés?.

-Si.

-Doctor, ¿cuánto me queda?

-Tres derivaciones más, un ecodoppler, una resonancia, dos o tres ecografías y algún que otro estudio antes que la obra social empiece a sospechar.

-¿Estoy a salvo?

-Conmigo, si

-¿El señor va a pernoctar?

-No, a coger

¡Vuelve Schummy!

Julio 29, 2009 por Matu

Mientras tipeaba los signos de admiración del título, no dejaba de sorprenderme de mi propia actitud. Lo cierto es que me preocupó bastante el accidente de Massa (soy de los que ve carreras de autos, no carnicerías) y me hizo acordar de lo mucho que extraño a Senna; a si que el regreso de Michael Schumacher a la F1, por sus innegables características como piloto, no deja de ser alentador.

Además, quiero ver como le rompe el culo a Hamilton mientras Alonso se lo rompe a él

Hoy es un buen día

Mayo 22, 2009 por Matu

http://www.thef1.com/noticias/noticias-2009/mayo-2009/se-confirman-las-negociaciones-para-un-gp-en-argentina

Facebook y Palm

Mayo 19, 2009 por Matu

Estercita 300 señaló hace poco -y no sin razón- que había dejado de postear; acaso por la falta de comentarios -según el, que tanto me conoce-.

Debo admitir que mi amigo no está del todo errado, aunque esta vez ese no es el motivo principal.

Todo comenzó con mi incorporación a Facebook, y esos primeros días de fiebre nostálgica, donde me encontré hasta con el sodero, con el que nos confunimos en grandes y virtuales abrazos.

A no confundirse, no soy detractor de Facebook. De hecho, me he reencontrado con gente muy querida.

A ello se sumó un nuevo artilugio que vino a ocupar gran parte de mi vida: Mi nueva Palm. Me tiene atormentado … ¡tantas funciones, y tan poco tiempo para usarlas y aprenderlas!. Cada vez que puedo, una fuerza poderosa e invisible me obliga a sacar el aparato de su funda, y empezar a escudriñar sus laberintos de Windows.

Quien haya visto “El Señor de los Anillos”, podrá darse una idea a través de este simil: La Palm viene siendo el anillo de Sauron, y yo Smeagol, consumiéndome por el poder de mi tesoro, hasta convertirme en un Gollum.

A si que si me ven por ahí, semidesnudo, con los pocos cabellos que me quedan largos y desprolijos, flaco, comiendo pescado crudo y recitando conversaciones esquizofrénicas, con frases tales como “es sólo mío … mi tesoro …. “, ya saben por qué es.

Alfonso s’Entrega

Marzo 31, 2009 por Matu

Salimos de una guerra, y los primeros rayos de una tibia democracia comenzaron a templar nuestro ánimo. Era necesario haber estado distraído los últimos ciento setenta años de historia, para pensar que el solo hecho de votar nos colocaría en situación de convertirnos en una de las potencias económicas, sociales, tecnológicas o industriales de la tierra.

Y ahí estaba él, con sus trajes de dos botones de clase media, con su bigote y su saludo triunfal. Nos prometía mucho … ¿quién no?, pero más allá de sus palabras, sabíamos que con él buscaríamos la paz.

El 10 de diciembre de 1983 fue un día de fiesta. Fue el día donde la esperanza se instaló en todos los corazones. Eramos democráticamente demasiado jóvenes como para el cinismo. Entonces, queríamos creer y creímos que con la democracia se come, se cura y se educa. Después nos enteraríamos que entre lo programático y lo instrumental, existen muchos factores que influyen, y que los que más influyen, y cada vez más, son los mismos políticos. Decir que esa influencia es excluyente, sería lavarnos las manos, pero ….

El 9 de Julio de 1989, Alfonso entregó el bastón presidencial, manija simbólica de una sartén que tal vez nunca más tuvo  desde 1985.

Después fue vituperado, defenestrado, humillado y ridiculizado; y varios fuimos cómplices, desde la agresión o desde el silencio.

Nada de lo que siguió fue mejor. Nada de lo que viene parece serlo. Vamos camino a ser un territorio sin ley, un rejunte sin nacionalidad. Acaso estamos viviendo el mismo proceso que Australia, pero a la inversa.

Gracias, Raúl, por la esperanza a borbotones. La historia te juzgará más allá de los ecos del Pacto de Olivos, de la Obediencia Debida y el Punto Final, del Cáncer y del Juicio a las Juntas; y creo que en esa oportunidad, se dirá de vos que tuviste todo para cambiar las cosas, pero -como dijiste en tu último discurso presidencial- no supiste, no quisiste o no pudiste.

Con todo el pueblo detrás tuyo, eso no era excusa.

¡Qué frase!

Marzo 30, 2009 por Matu

De las cosas que me gustan (y que puedo confesar), una es la Fórmula Uno.

Dentro de ese circo que mueve parafernalia por millones y millones de Euros, hay joyas que no hacen más que hacerme reafirmar que -al final de todo- siempre está el hombre para hacer la diferencia.

Lo vimos con Senna, antes con Villeneuve, y en los albores de la categoría, con el Quíntuple.

Y es tan cierto que el hombre siempre hará la diferencia, como que esa diferencia puede ser para mejor, o para peor.

Sabiendo esto, lean lo que dijo Fernando Alonso al describir su situación en la largada del Gran Premio de Australia:

“Pensé en coger el interior y evitar el accidente, pero ví que Nakajima estaba detrás y seguramente me hubiese llevado por delante”.

Gracias por la magia, Fernando.

Gracias por la magia, Kasuki. Sos digno hijo de Satoru.

Gracias thecantersport por la publicación de la nota.

Temas inéditos de cantantes famosos

Marzo 17, 2009 por Matu

Por esas cosas del marketing, o simplemente por caprichos de sus autores, hay una lista de temas compuestos o ejecutados por cantantes famosos, que difícilmente lleguen a ver la luz.

Aquí les dejo un listado correspondiente a Ricardo Arjona. Lo conseguí haciéndome pasar por él. Tuve que garcharme a la portera de la discográfica, que mientras baldeaba las escaleras me encontró husmeando

Estos son los temas:

1º) La dama de las patas de gallo
2º) Princesa de la celulitis
3º) La niña que no acaba
4º) Tengo un quiste en el huevo izquierdo
5º) Cago con sangre
6º) Te enlecho la sábana de abajo
7º) De la calentura se me escapó un pedo
8º) Pagá vos el telo que vengo muerto
9º) Si querés que baje enjuagate la argoya
10º) Sacate los postizos y tirame la goma

Los días más tristes de los años más felices

Marzo 10, 2009 por Matu

Fueron siete largos años … siete.

Años en los que, creyendo que se debía a las bondades de Córdoba, ansiaba estar de vacaciones.

Años en los que, hiciera lo que hiciera, era lo que era.

No la pasé nada bien en la escuela primaria. No.

Sería porque al principio debía pararme al lado del pupitre para escribir, o porque la maestra dejó que todos se burlaran cuando -en primer grado- conté que había faltado porque tenía cien grados de fiebre.

Sería porque mi cumpleaños caía en las vacaciones, y entonces no había torta y caramelos en el aula.

Sería porque no me gustaba hacer la tarea de Manualidades, y en segundo grado tuve un “Insuficiente”

Sería porque me cortaba el pelo mi vieja, y me vestía con lo que heredaba de mis hermanos.

Sería porque era medio fulero, y entonces no atraía a las maestras.

Sería porque una vez tuve piojos

Tal vez.

Lo cierto es que me tomaron de punto esos siete años..

Hablo de mis compañeros …

… de las maestras …

… de la Regente …

… hasta del portero.

Nunca fui San Martín …

… ni siquiera granadero.

Una vez fui soldado realista, y para morir bajo la bayoneta de Mariana Velez.

La cosa es que la pasé muy mal, pero me hizo muy bien.

Cambiar de escuela para cursar la secundaria en otro lado, fue más una cuestión de estrategia que un tema de vocación.

La señal llegó rápido.

En el exámen de ingreso, el langa del grado (que también estaba cambiando de escuela -por vocación-), ese que una vez  me dictó todas las respuestas incorrectas en una prueba de matemáticas de un no muy lejano quinto grado, quiso sentarse al lado mío.

“Como una broma más”, pensaba yo.

Comenzó el examen y notaba que mi compañero estaba muy nervioso. Veo su hoja, y advierto que había cometido un error. En vez de trazar un círculo de seis centímetros de diámetro, trazó uno de seis centímetros de radio.

Le soplé la respuesta correcta, y tuvo tiempo de corregir el error.

Eso le permitió alcanzar justo los puntos que necesitaba para ingresar a la Secundaria. Por mi parte, yo logré alcanzar la segunda calificación más alta del examen.

A partir de segundo año seríamos compañeros, y hacia cuarto, casi amigos. Hoy es una de las personas que recuerdo con más cariño.

Hace poco lo encontré en Facebook. Y con él, a muchos de mis compañeros de la primaria.

Me da gusto estar en contacto con ellos, pero no termino de descifrar el por qué.

Tal vez, por esa tendencia a idealizar el pasado.

Probablemente, porque esos recuerdos ingratos también disparan las memorias de las delicias de mi niñez.

Acaso, porque estoy felíz con mi vida, y me gustaría que vean que no soy el perdedor que ellos creían.

Si me contacto con ellos por esto último, será que estaban en lo cierto.

En todo caso, estoy contento, sobre todo porque en todas las fotos que subieron, se acordaron de mi apellido.

El Atentado

Febrero 21, 2009 por Matu

Años antes de que el cielo de Buenos Aires se viera oscurecido por el humo de la Embajada de Israel y de la A.M.I.A.; un grupo de nóveles delincuentes planificó y ejecutó un atentado a uno de los objetivos estratégicos de Barrio Güemes: La Sede Social.

Este edificio, de ladrillos tradicionales revocados, techos de chapa de zinc a un agua y ventanas metálicas enrejadas, ya había sido otrora objeto de actos de vandalismo perpetrados por el grupo en cuestión, aunque más banales. Sus rejas dejaban el resquicio para que los más delgados de la barra pasaran entre ellas, y se hicieran de botellitas de Coca Cola, alfajores y fichas de metegol, éstas últimas las cuales eran nuevamente depositadas como crédito de juego tan pronto abriera el despacho del local.

Un día, un integrante del grupo propuso vulnerar La Sede de una forma más … altruista. Tal vez por un inconfesable rechazo al clima lúdico por demás que allí se veía, o llanamente por romper las pelotas, se gestaba el atentado, ayuno este de cualquier intento de obtener rédito en metálico o especies.

El plan tenía su clave en la coordinación. Mientras el cerebro del grupo ganaba los techos del inmueble, cinco o seis de sus integrantes se encontrarían adentro, simulando ser inocentes espectadores de las partidas de ping pong, dominó, truco, flipper y metegol que allí se disputaban, muchas de ellas Pesos Argentinos de por medio. A su vez, grupos satélite pasaban en bicicleta a intervalos regulares, casi rozando las ventanas que daban a la calle.

Desde los techos, por el tiraje del hogar, bajaría el primer ataque. Una ametralladora de pirotecnia que sería la punta de lanza y aviso para que el grupo del interior soltara más pirotecnia sobre mesas y tableros. A su vez, los comandos en bici arrojarían petardos a las ventanas y puertas, para enfatizar la multidireccionalidad del ataque, y desairar cualquier huída de los que, a esa altura, seguramente serían parroquianos en pánico.

Llegó el día. Los relojes estaban sincronizados, los encendedores cricket listos y la pólvora tensa en cartuchos hechos de papel de diario, esperando su gloriosa deflagración.

Cuando la tensión estaba llegando a su punto máximo, y todos estaban en sus puestos, esperando que se desatara el infierno, de repente … un estruendo, pero no el que daba la señal de inicio, sino otro mucho más aterrador (sobre todo para los que esperábamos otra cosa). El techo de zinc que se desplomaba y el cabecilla del grupo que caía pesadamente sobre la mesa de ping pong, esa que -aún en su condición de objeto inanimado- resultó heroína al salvar al joven de una casi segura cuadriplegia.

Todos nos acercamos al caido. Muchos sin saber todavía qué estaba pasando (o que pudo haber pasado). El accidentado abrió los ojos, y el polvillo de mampostería y asbestos no le impidió advertir que estaba rodeado de miradas entre curiosas, angustiadas y enojadas.

-¡La pelota!. ¡Subí a buscar una pelota!, dijo.

Los rostros se distendieron, y todos supimos que no habría que dar más explicaciones.

Tras ese episodio, nos dedicamos a estudiar para ser farmacéuticos, analistas de sistemas y fiscales; tal vez como forma más indirecta, pero más segura de atentar con la Sede. Esa que todavía está ahi.